Lunes, 10 de octubre de 2011

Arrancan su temporada en el mágico espacio del auditorium de la Facultad de Humanidades y Educación de la Universidad Central de Venezuela a partir de este 13 de Octubre a las 4:00 de la tarde. En este montaje los actores se lucen explorando las diversas facetas de la comedia.

En “Orinoco”, Mina y Fifí, dos “artistas” de variedades, que vienen como pasajeras de un barco miserable en el caudaloso Orinoco, son abandonadas por la tripulación a su suerte. Patéticas y audaces, más bien demuestran ser, como casi todas las “artistas” de su oficio, ingenuas y temerarias. Aída Clarke, dueña de un poderoso aparato actoral expresivo, no deja de impresionar al espectador jugando con las expresiones más íntimas de la astucia y maldad. Esa cierta maldad de las mujeres al borde la vida. O sea, de las mujeres de la vida.

Por su parte, Beisy Blanco, la más joven de las “artistas” conmueve con la carga de inocencia amarga que expresa su personaje. Esta actriz es portentosa en escena y nos regala la sensualidad absoluta de un personaje bello incluso en la desgracia. Carballido, quien alguna vez cruzó un par de cafés en las tertulias del Ateneo de Caracas con los teatreros venezolanos puede disfrutar en paz de sus meretrices que, marginales y todo, no dejan de ser unos brillantes ángeles de la desesperanza.

Por su parte, Lilly Gil, una inteligente actriz en Pareja Abierta, no arroja ninguna duda sobre la corrosiva ironía de aquellas situaciones típicas de los años ´80s del siglo pasado, que no dudó en dejarse arrastrar por unos experimentos eróticos que más que bien, solo ocasionaron desgracias. Lilly Gil no tuvo problema ninguno para representar a Antonia Mambretti desde la óptica divertida del latinoamericanismo y le da nuevas aristas a un papel considerado muy difícil por las actrices que lo han enfrentado.

José David Ascanio se luce en el papel de Pío Antonini emboscado por su necedad. De repente descubre que ese “amante” que él no puede ser, ahora existe en el alma de su mujer, estimulado por su estulticia de macho progresista. José David Ascanio consigue expresar el equilibrio actoral necesario para representar a un Pío Antonini grande en su infortunio.

La producción de estas obras corre a cargo de Mariela Farfán, una guayanesa que ha llegado a Caracas a proseguir con su trabajo como tal, iniciado en la radio y la televisión de su tierra.

El director, Leoner Ramos, egresado de la Juana Sujo, en 1979, vuelve a las tablas después de un largo trabajo de investigación literaria, el cual lo ha llevado a escribir más de una docena de obras teatrales, un libro de narrativa y una novela, que esperan por ser publicadas. Su regreso significa continuar ejerciendo un oficio en el cual se siente muy cómodo.

Nota de Prensa / Luisana Yoyotte.

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